a. RESTOS DE POLVORA, METALICOS Y DEL
FULMINANTE:
Como ya se explicara, la presencia, distribución, forma del área afectada y densidad de los depósitos de restos de
pólvora, partículas metálicas y aún de restos de las sustancias constitutivas
del fulminante, determinando su presencia a través de la aplicación de técnicas y procedimientos químicos adecuados que nos permitan
reconocer la presencia de radicales Nitratos, Nitritos, Plomo, Cobre, Antimonio
y Bario provenientes de pólvora, proyectil y fulminante.
b. CASO PARTICULAR: EL DISPARO DE ESCOPETA:
·
Determinación de la distancia de
disparo por la rosa de dispersión de los perdigones:
Como se explicara en el capítulo destinado a la clasificación de las
armas de fuego, la escopeta es un arma de hombro de ánima lisa, diseñada para
disparar cartuchos de proyectiles múltiples, conocidos con el nombre de
"perdigones" cuando son de diámetro relativamente pequeño o
"postas" cuando lo son mayores. Básicamente el cartucho de escopeta
está constituido por un cilindro de cartón o material plástico con culote metálico o bien totalmente
metálico, el que porta en la zona central de su culote la cápsula
porta-fulminante. En el interior del cartucho se encuentran dispuestos, desde
el culote hacia el frente, en primer lugar la carga de pólvora; luego un taco
de material plástico, cilíndrico de bases cóncavas, llamado "Taco
posterior"; siguen los perdigones o postas perfectamente acondicionados,
cerrando por último el cartucho una lámina de cartulina o material plástico
tomado al reborde anterior del cartucho y que asegura los elementos internos.
Al efectuar el disparo, los proyectiles (postas o perdigones) son expulsados
por la boca del cañón del arma, avanzando en conjunto durante un trecho de su
trayectoria, lo que se define vulgarmente como que avanzan haciendo
"Bala", es decir que se comporta como si fuera un proyectil único.
Luego los proyectiles comienzan a abrirse de manera coniforme, con el vértice
dirigido hacia la boca de fuego y la base hacia adelante, alcanzando áreas de
dispersión cada vez mayores, cuanto mayor sea la distancia a la que se
encuentra el blanco. Esas áreas de dispersión se conocen técnicamente con el
nombre de "Rosa de Dispersión", permitiendo el estudio de sus
características y el cotejo o comparación del diagrama alcanzado, con otros
efectuados a título experimental utilizando la misma arma incriminada y el
mismo tipo de cartucho que el usado durante el hecho investigado, para determinar
la distancia a la que fue efectuado el disparo con una aceptable precisión.
c. TECNICAS Y PROCEDIMIENTOS UTILIZADOS:
Para la determinación de la distancia a la que ha sido disparada un arma
se utilizan procedimientos y técnicas variadas, cuya elección estará a cargo
del Perito de conformidad con las particularidades propias de cada caso, pero
podemos decir que en general se recurre a procedimientos químicos (salvo el
caso de los disparos de escopeta donde se utilizan procedimientos de orden
físico), tendientes a determinar la presencia de ciertas sustancias
características de los disparos, como así también su dispersión o distribución
en la zona próxima al OE.
·
1) Determinación de Nitratos: Los Nitratos son productos derivados de la oxidación de los grupos "Nitro" presentes en las
pólvoras, utilizándose para ello una reacción específica sumamente sensible, el
Reactivo de Guttmann, basado en una solución de difenilamina en medio sulfúrico,
el que pone de manifiesto la presencia de restos de nitratos mediante la
formación de un color azul característico. Debemos destacar que esta prueba no
es específica para determinar productos provenientes de la degradación de la
pólvora, ya que existen en el medio ambiente, una gran cantidad de sustancias que contienen nitratos.
·
2) Determinación de Nitritos: Los Nitritos son productos de la
degradación de los nitratos y de los grupos nitrogenados de los nitroderivados
orgánicos, tal como la nitrocelulosa, ampliamente utilizada con el nombre de
"Pólvora sin humo" o "Pólvora inoxidante", con la que se
cargan la totalidad de los cartuchos modernos.
Los Nitritos se evidencian específicamente a través de la técnica ideada
por J. T. WALKER en 1937, basada en la utilización del "Reactivo de
Griess", conocido desde mediados del siglo pasado como reactivo específico
y sumamente sensible para el reconocimiento de los Nitritos. Este reactivo se
basa en dos soluciones: una solución "A" de Alfa-naftil amina en ácido acético
diluido y una solución "B" de Ácido sulfanílico también en ácido
acético diluido. En el momento de efectuar la práctica se unen las soluciones
"A" y "B" y se pulveriza sobre la zona a analizar,
manifestando la presencia de restos o partículas que contengan Nitritos
mediante la formación de un color rojo característico. Esta reacción es mucho
más específica que la anterior ya que los nitritos no son comunes en nuestro
medio, pudiendo encontrarse sólo en la materia orgánica en descomposición razón por la
cual no es posible aplicar este procedimiento sobre cadáveres en etapa de
descomposición ya que la presencia de restos de pólvora quedaría enmascarada
por la reacción de los nitritos provenientes de la putrefacción cadavérica.
·
3) Determinación de partículas metálicas: Como ya se expresara los
proyectiles son expulsados del interior del cañón de las armas de fuego
acompañados por una serie de elementos sólidos y gaseosos entre los que se
encuentran partículas metálicas desprendidas del mismo proyectil, como producto
de la acción de rozamiento y abrasión a la que fuera sometido en su recorrido
por el interior del ánima del cañón.
Se ha ideado un método que consiste en colocar sobre la zona
que rodea el OE, ya sea sobre la prenda de vestir o sobre la piel del cadáver
de la víctima, una hoja de papel fotográfico previamente fijado, lavado y
secado, el que ha sido embebido en una mezcla de Ácido Acético y Agua
Oxigenada. La hoja de papel fotográfico es colocada con la cara que contiene la
película de gelatina en contacto con el OE y la zona inmediata en estudio
mientras se calefacciona por el reverso utilizando una plancha doméstica común.
Con este primer paso se logra que el agua oxigenada oxide las partículas
metálicas, produciendo los óxidos respectivos (Oxido de plomo, cobre, estaño y antimonio) los que en contacto con el
ácido acético, se convierten en las respectivas sales (Acetato de plomo, cobre,
estaño y antimonio). Luego se separa la hoja de papel fotográfico del OE y su
zona inmediata, colocándolo en una celda por la que se hace circular una
corriente de Ácido Sulfhídrico (gaseoso), obteniéndose sobre la superficie
blanca del papel, una serie de puntos negros correspondientes a los sulfuros
metálicos, los que reproducirán perfectamente el diseño del tatuaje.
Si a esta misma hoja de papel fotográfico ya tratada se le pulveriza
Reactivo de Griess, se obtendrá simultáneamente, mediante la formación de
máculas color rojo, el diseño del tatuaje correspondiente a los granos de
pólvora, completando así la operación.
·
4) Determinación de Plomo y Bario: Estos elementos acompañan a los
gases producto de la deflagración de la pólvora y por lo tanto son expulsados
por la boca de fuego del arma a continuación del proyectil, pudiéndose detectar
su presencia mediante el uso de un reactivo compuesto por una solución acuosa
diluida de Rodisonato de Sodio, la que posee la suficiente especificidad y una
muy importante sensibilidad (1 en 200.00 para el bario y 1 en 500.000 para el
plomo).
·
5) Determinaciones por medios instrumentales: El uso de modernos
medios instrumentales, con aplicaciones de tecnología de avanzada, tales como la microscopía
con espectrofotometría infrarroja (FTIR) o la microscopía electrónica de
barrido, permite efectuar determinaciones sumamente confiables y altamente
precisas de la presencia de restos de deflagración de pólvora, fulminante y/o
partículas metálicas a distancias superiores a las mencionadas precedentemente.
Llegando las mismas, para armas de puño, hasta los TRES (3) metros.
·
6) Producción de disparos experimentales: Las
técnicas utilizadas en la determinación de la distancia a que ha sido disparada
un arma se basan principalmente, como quedara demostrado en el desarrollo precedente, en la identificación y
ubicación espacial de una serie de elementos que egresan de la boca de fuego
acompañando al proyectil causante de la lesión. Una vez obtenidos estos
resultados se impone efectuar una serie de comparaciones o cotejos, utilizando
el arma cuestionada y cartuchos de la misma naturaleza que el incriminado, es decir que en lo
posible deben utilizarse cartuchos de prueba que respondan a la misma marca, tipo y preferentemente contemporáneos en su fecha de fabricación, a
los fines de lograr reproducir lo más fielmente posible, las condiciones en la
que se ha producido el disparo motivo de análisis.
Reunidas estas condiciones de trabajo, se procederá entonces a efectuar
disparos de prueba sobre hojas de cartulina blanca, montadas en un dispositivo
idóneo (Banco de obtención de proyectiles), realizando como mínimo disparos a
distancias variables de 10 en 10 cm. contados desde la boca de fuego al plano
receptor (cartulina). Una vez obtenida la serie de disparos se aplicará a cada
una de las cartulinas el mismo procedimiento de detección de restos de disparo
que se haya utilizado sobre la zona que contiene el OE en la pieza incriminada,
cotejándose a continuación sus resultados, en particular la cantidad, calidad, distribución, densidad y superficie del área de cobertura del tatuaje,
lo que nos dará elementos de juicio suficientes como para determinar la
distancia de disparo con una aproximación teórica de +/- 5 cm.
Datos de esta naturaleza permitirían al Perito elaborar diagnósticos
diferenciales entre suicidio y homicidio, corroborar las condiciones de disparos accidentales en caso de riñas
(atribuidos a forcejeo entre ambos contendientes)/ u otras condiciones
particulares de cada caso, tendiente a corroborar la circunstancias del hecho y
su concordancia con el resto de las pruebas reunidas en la causa,
principalmente con la testimonial o las declaraciones de los imputados.
Se conoce bajo este término los procedimientos tendientes a determinar
la presencia de indicios que evidencien la utilización de un arma de fuego por
parte de un individuo determinado, es decir que tiende a
comprobar la existencias de restos de productos del disparo en la mano del
presunto tirador.
Como su nombre lo indica: "DERMO" = Piel y "TEST" =
prueba o ensayo, esta técnica implica la realización de operaciones de práctica sobre la piel de las manos
del presunto tirador las que, en razón de utilizarse reactivos que puedan en
determinados casos resultar agresivos para la piel, provocando incluso algún
tipo de lesiones, se efectúan recurriendo a procedimientos de transferencia de
esos restos a otros soportes.
El primero de estos soportes y que aún hoy / en día no pudo ser
reemplazado con éxito por otros que se utilizan como
alternativa, fue la parafina, motivo por el cual este procedimiento se conoció
también con el nombre de "PRUEBA DE LA PARAFINA".
Un resultado positivo en este tipo de estudios, si fue realizado
aplicando la técnica adecuada, los reactivos específicos y se efectuó una interpretación correcta de sus resultados, nos
permitirá aseverar la utilización reciente de un arma de fuego por parte del
individuo que fuera sometido a la prueba, mientras que un resultado negativo no
descarta la posibilidad de que el sospechoso haya utilizado un arma, ya que los
detritus del disparo quedan depositados superficialmente sobre la piel, por lo
que son removidos mediante un enérgico lavado con agua jabonosa o algún
tensioactivo eficaz.
Con respecto a la realización de este tipo de pruebas sobre cadáveres,
debe tenerse en cuenta que la misma tendrá que ser realizada lo más rápidamente
posible ya que los resultados del ensayo pueden quedar enmascarados por los
productos / de la descomposición cadavérica.
Por las razones expuestas podemos asegurar que en estos casos es de
perfecta aplicación la célebre frase atribuida al Dr. EDMOND LOCARD, Jefe de
los Laboratorios de Policía Científica de Lyón, Francia y considerado el padre de la
Criminalística Moderna, quien manifestara: "En la investigación criminal, el tiempo que pasa es la verdad que
huye.".
b. METODOLOGIA A UTILIZAR:
Estudios realizados por diversos investigadores han permitido establecer
que la parte superior de la mano, en especial la correspondiente a los dedos
pulgar e índice, así como al sector comprendido entre ambos dedos, aparecen más
densamente cubiertos por los residuos proyectados por el disparo. La cantidad
depositada depende del tipo de arma, detonador, pólvora, número de disparos,
tiempo transcurrido entre el disparo y la obtención de la muestra. Las armas largas dejan escaso residuo.
El residuo sobre la mano de quien ha dispara do un arma de fuego
consiste en pequeñas esferas de forma irregular constituidas por metales y
óxidos metálicos fundidos y otros compuestos originados por la descomposición
térmica de la pólvora y del detonador. Se trata de partículas de muy pequeño
diámetro que se distribuyen sobre la superficie de la mano, generalmente poco
visibles, pero que pueden revelarse mediante recursos micro-analíticos de elevada
sensibilidad.
En definitiva, la investigación de residuos de pólvora o de detonador
en las manos sirve para establecer si un individuo ha disparado un arma.
Respuestas positivas indican que el disparo ha sido reciente. Mientras que la
existencia de residuos en las mangas, señala que se ha accionado un arma pero
no permite establecer conclusiones firmes sobre el tiempo del disparo.
La Prueba de la parafina consiste en extender, mediante un pincel de
nylon, parafina de buena calidad fundida a temperatura adecuada sobre el sector
de las manos mencionado/ (pulgar e índice y parte intermedia).
Solidificada la parafina, se obtiene un molde. La parafina caliente
provoca dilatación de los poros y ligera tumefacción, con lo cual las
partículas asentadas en la piel son transferidas y retenidas al solidificarse
la misma.
La parte interna del molde, que contendría las partículas o residuos, es
tratada con el reactivo de Griess que se agrega gota a gota mediante una
pipeta, procurando distribuir el mismo en toda la superficie expuesta.
La presencia de los iones nitrito, se revela por la aparición de
pequeños puntos de color rojo. Este ensayo ha sido críticamente evaluado
habiéndose propuesto la modificación de la técnica original reemplazando el
reactivo de la difenilamina sulfúrica (específico de los nitratos, sustancia
común en el medio ambiente porque muchos otros compuestos lo
contienen), por la solución reactiva compuesta por Alfa-naftil amina y Acido
sulfanílico en medio acético, desarrollado por Griess como específico en la
investigación de los Nitritos, presentes en los restos de disparos de armas de
fuego como producto de la degradación de la pólvora y no comunes en el medio
ambiente habitual aunque sí en la materia orgánica en descomposición.
Asimismo, cabe consignar que la utilización de parafina como medio de
transferencia de los restos de pólvora y demás detritus del disparo, resulta de
aplicación casi obligada, como medio de recolección (soporte) de dichos
residuos, para su procesamiento por otras técnicas, algunas de ellas muy
sofisticadas, que incluyen hasta el análisis por activación neutrónica,
espectrofotometría de absorción atómica o microscopía electrónica de barrido.
·
Extracción de las muestras: sin lugar a
dudas que la toma de las muestras en esta investigación, como en muchas otras,
reviste capital importancia, y el soporte de
parafina mencionado precedentemente tiene varias ventajas, tal como acusar muy
bajos niveles de compuestos de bario y antimonio, responsables de permitir
excelentes ensayos que hasta infieren elempleo del A.P.A.N. (Análisis Por
Activación Neutrónica) y microscopía electrónica de barrido, entre otros;
además, es necesario que la capa de parafina sea suficientemente gruesa para
que no se fracture cuando es retirada de la mano.
Asimismo, se destaca, que aún en casos de cadáveres, pueden transcurrir
varios días entre el momento del deceso y la realización de los ensayos
pertinentes, sin afectarse la eficacia del método propuesto para la detección
de restos del disparo.
Existen también otras técnicas de levantamiento mediante cintas adhesivas,
siendo muy importante que, en una reducida superficie, se concentre la mayor
cantidad posible de partículas, indicándose para tal efecto cintas de 1,5 cm de
ancho y 6 a 10 cm de largo con suficiente material adhesivo. Se señala al
respecto colocar la parte media de la cinta sobre el sector de la mano que
contenga la mayor densidad de partículas; pudiendo efectuarse de este modo
varios relevamientos erradicativos para cubrir la mayor superficie posible.
Siempre se deben realizar las mismas operaciones sobre las dos manos del
sospechoso, aún en el caso de tenerse conocimiento sobre la mano utilizada para accionar
el arma. Se hace necesario aclarar que esta técnica debe ser considerada como
de alternativa, ya que los resultados logrados serán siempre superiores
utilizando parafina.
·
Identificación de los nitritos: Sobre
el soporte utilizado como medio de transferencia de los restos del disparo se
efectúa la búsqueda e identificación de nitritos por la técnica de Walker la
que ya fuera explicada en el desarrollo del presente trabajo.
Se obtiene una imagen cromática que corresponde a la
ubicación de las partículas de nitrito (del residuo de pólvora) distribuidas
conforme el arma empleada, etc.
Finalmente, se debe recordar que para obtener resultados confiables y
reproducibles se debe trabajar en condiciones de "asepsia" total en
materia de contaminaciones de nitritos ajenos a la pólvora, provenientes del
instrumental utilizado en malas condiciones de lavado, manos de los operadores
no debidamente cepilladas, u otras causas que se deben erradicar.
Este ensayo será considerado positivo exclusivamente cuando aparezcan
puntos rojos o muy pequeñas máculas perfectamente delimitadas, descartándose
cuando las manchas sean extensas y difusas, provocadas: en ocasiones por
sustancias o compuestos interferentes, o bien ya existentes en las manos del
sospechoso, o bien como producto de lo expresado en el párrafo anterior. Se
destaca que aún los contaminantes que originan reacciones netamente positivas
del ion nitrito, lo hacen en forma zonal y difusa, no en puntuaciones
características como las observadas en estos análisis.
Esta evaluación crítica de los resultados obtenidos debe ser
realizada siempre objetivamente por el investigador criminalista, único
responsable y apto para determinar tales extremos. Siempre, esto es axiomático,
se deben realizar paralelamente ensayos en blanco sobre el instrumental,
soportes y reactivos a utilizar; efectuando los análisis propiamente dichos
sobre/ ambas manos del tirador.
Se interpretará que esta metodología investigativa no tiene ni pretende
tener la jerarquía científica de otros ensayos como el A.P.A.N., la microscopía
electrónica de barrido, la espectrofotometría de absorción atómica, etc., por
ejemplo; no obstante se pueden lograr aceptables resultados. Resultando de
aplicación obligada en tanto no se disponga de mejores técnicas.
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